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CICLO DE VIOLENCIA DOMÉSTICA

Con frecuencia la violencia contra la mujer, que se manifiesta en los hogares, es
cíclica. Es decir, se desarrolla por etapas que se repiten una y otra vez. Sólo
una voluntad fuerte y decidida con una intervención profesional de apoyo, es
capaz de darle fin a las relaciones violentas que muchas veces llegan hasta la
muerte.

ETAPAS DEL CICLO

1. Acumulación de tensión
  • Conflictos menores
  • Temor ante la llegada del agresor
  • Intento sin éxito de la víctima de agradar al agresor para evitar
    problemas
  • Maltrato psicológico y quizás algún maltrato físico
  • Esperanza de que el comportamiento agresivo cese

2.
Agresión
  • Un incidente violento grave que la víctima no logra detener
  • Puede ser desencadenado por cualquier tipo de desacuerdo con la
    pareja, por pequeño que pueda parecer
  • Es la etapa donde más mujeres buscan ayuda y salen de las relaciones
    violentas

3.
Reconciliación
  • El agresor pide perdón y promete que nunca volverá a agredir y a
    maltratar
  • El agresor hace regalos y compromisos de rehabilitación
  • La mujer reconsidera sus razones para no abandonar la relación y decide
    ofrecer otra oportunidad, a veces, no muy esperanzada

¿QUÉ ES LA VIOLENCIA DOMÉSTICA?

La violencia doméstica es un patrón de comportamiento en el cual la pareja o
ex–pareja utiliza la fuerza física y/o sexual, la coacción, las amenazas, la
intimidación, el aislamiento, el abuso emocional o económico para controlar a su
pareja.

TIPOS DE MALTRATO

1. Maltrato físico: Hacer uso de fuerza física para causar daño a la pareja o
para obligarla a realizar algún acto que ésta no desea. Incluye golpes,
patadas, puños, empujones, mordiscos, fracturas, heridas, mutilaciones, etc. En
ocasiones, se utilizan armas como cuchillos, machetes, bates y armas de fuego.

2.
Maltrato psicológico: Desvalorizar y ridiculizar a la pareja haciéndola sentir
mal con ella misma y empobreciendo su autoestima. Ofender a su familia y
amigos/as o destruir su propiedad para atemorizarla. Insultar, amenazar,
intimidar, así como utilizar otras estrategias para ejercer poder y control sobre
ella.

3.
Maltrato sexual: Utilizar la violencia en acercamientos sexuales y tratar a la
pareja como objeto sexual. Exigir relaciones sexuales sin consentimiento ni deseo
de la pareja. Obligar a la pareja a prácticas sexuales no deseadas y
agredirla en sus partes sexuales.

4.
Restricción de libertad: Utilizar la violencia o intimidación contra la pareja
para limitar su libertad. Controlar lo que ella hace, con quién se relaciona y a
dónde va. Controlar sus salidas, no permitirle visitar parientes o amigos/as, así
como controlar el teléfono y correo. Prohibir u obstaculizar sus planes o gestiones
de estudio y trabajo.

PLAN DE ESCAPE

Un plan recomendado de escape puede ayudarte a ti y a tus hijas/os a salir de
una situación peligrosa. Por ejemplo, al estar en peligro inminente de ser
golpeada o amenazada de muerte. Estos son algunos de los pasos que
recomendamos seguir:

1.  Preparar una maleta con:
  • Pertenencias de primera necesidad o lo que no deseas dejar, cosas
    fáciles de guardar y cargar
  • Mudas de ropa para ti y las/os niñas/os
  • Artículos de aseo personal
  • Artículos de bebé o para las/os niñas/os
  • Juguetes o artículos especiales de tus niñas/os
  • Medicinas habituales

2.  En una caja o sobre aparte recopila y ten a la mano documentos personales
importantes. Deja dichos documentos en el mismo lugar que la maleta o dentro
de la maleta:
  • Tarjeta de seguro social o cualquier documento similar tuyo y de tus
    hijas/os
  • Certificado de nacimiento o pasaporte tuyo y de tus hijas/os
  • Certificado de Matrimonio (si estás casada con la persona agresora)
  • Licencia de conducir y registro del automóvil
  • Tarjeta electoral
  • Tarjetas médicas o sus equivalentes
  • Medicinas o recetas de medicinas tuyas y de tus hijas/os que puedas
    necesitar
  • Dinero en efectivo
  • Libretas de ahorros, chequeras o tarjetas de crédito o sus números de
    cuentas
  • Expedientes médicos tuyos y de tus hijas/os
  • Recibos de pagos importantes
  • Copias de llaves de la casa y carros
  • Documentos escolares de las/os niñas/os
  • Fotos tuyas y de tus hijas/os
  • Evidencia de maltratos recibidos
  • Una foto donde esté la persona agresora

3.  Guarda la maleta en casa de una vecina, familiar o amistad  cercana.

4.  Considera la transportación y formas de salir de la casa:
  • Piensa en cómo y con quién vas a salir de la casa: policía, taxi,
    transportación pública, en el auto de amistades o familiares, etc.
  • Decide de antemano a dónde vas a ir e infórmaselo a la persona que
    escogiste. De esta manera estará sobre aviso cuando llegues, ya sea de
    día o de noche, en caso de una emergencia.

5.  Ten a la mano en una libreta los teléfonos importantes de:
  • Tus médicos o los de tus hijas/os
  • Policía
  • Albergues y oficinas de servicios para mujeres maltratadas
  • Instituciones de ayuda emocional
  • Amistades o familiares, personas que te apoyan

6.  Llama a la policía:
  • Dile que estás en una situación de violencia doméstica. Ofrece los detalles
    e información completa.
  • Anota el número de placas y el nombre de todas/os las/os policías y
    personal que investigue tu caso
  • También anota el número de querella y pide copia de ésta.
  • Solicita escolta de la policía y/o acude a la Sala de Investigaciones del
    Tribunal más cercano a solicitar una orden de protección y sus medidas
    provisionales
  • Ve a la oficina más cercana de Servicios Legales

7.  Utiliza recursos de ayuda:
    Si has sido agredida, ve a una sala de emergencias, aunque tus golpes o
    heridas no sean visibles. Infórmale al personal de la sala que estás en una
    situación de violencia doméstica. Pide una copia de tu expediente
    médico, esto te ayudará en caso de que decidas radicar cargos
    criminales contra la persona agresora.

8.  Consigue a alguien de confianza con quien dejar las mascotas que poseas.
Hogar Ruth
(787) 883-1884
(787) 883-1885
(787) 792-6596
(787) 548-6900
ESTRATEGIAS DE PODER Y CONTROL

Existen diversas formas de ejercer poder y control sobre la pareja.  Estas limitan
el desarrollo de las mujeres y violentan sus derechos a la toma de decisiones, al
acceso a recursos económicos y a una vida de calidad y justicia.  A valerse por
sí mismas.

Control económico: evitar que la pareja trabaje o que administre su propio
dinero.  Controlar y administrar el dinero de la familia.  Negar el dinero para
las necesidades familiares, aunque a veces lo malgaste.

Amenazas: Atemorizar a la pareja con expresiones tales como: quitarle sus
hijas/os, matarla, perseguirla, suicidarse, hacer daño a su familia o acusarla
falsamente ante agencias de gobierno.  Intimidar con gestos y gritos, llamadas
telefónicas o rondar la casa.

Utilización de las/os hijas/os: Manipular a las/os hijas e hijos para hacer
sentir culpable a la pareja.  Utilizarlas/os para enviar mensajes, obtener
información y hostigar a la pareja.

Privilegio de ser hombre: Exige trato especial en el hogar, que se le atienda
y se le sirva.  Espera ser el primero siempre y el que ostenta el poder.  Toma las
decisiones importantes y otorga permisos, castigos y privilegios.

INDICADORES DE PELIGROSIDAD DE UNA PERSONA AGRESORA

  • Fantasías o amenazas de cometer suicidio u homicidio
  • Historial de conducta agresiva
  • Historial de violencia en su familia
  • Conducta de control, centralizada en la pareja
  • Roles sexuales rígidos o expectativas irreales de la pareja
  • Enamoramiento rápido e interés en formalizar la relación
  • Te cela de todo y todas/os
  • Amenazas de violencia
  • Abuso verbal o empleo de la fuerza en discusiones
  • Uso de la fuerza durante la relación sexual
  • Aislamiento e hipersensibilidad
  • Crueldad con las/os niñas/os, animales o envejecientes
  • Descontrol o agresividad al conducir
  • Responsabiliza a otras/os por sus emociones
  • Cambios súbitos de humor.  De un estado de felicidad cambia a un
    estado de agresividad.  Este comportamiento se conoce como el
    Síndrome Dr. Jeckill y Mr. Hide.

SUS EFECTOS

Algunos de los efectos de la violencia en las mujeres son:

  • Baja autoestima.  Incapaz de valerse por sí misma.
  • Sentido de impotencia y desvalidez
  • Temor en la toma de decisiones
  • Enfermedades ocasionadas por la tensión por ejemplo, caídas súbitas del
    pelo, temblor de los párpados, manos, rodillas, quijadas, entre otras.
  • Insomnio
  • Pérdida de apetito
  • Ser complaciente en extremo
  • Sentido de culpabilidad por la situación
  • Aislamiento
  • Miedo paralizador

Los efectos de la violencia doméstica en niñas, niños y jóvenes pueden ser:

  • Baja autoestima, depresivas/os
  • Pocas/os amigas/os, aisladas/os
  • Comportamiento agresivos y violentos
  • Desesperanza
  • Culpabilidad por la situación
  • Miedo, ansiedad e inseguridad
  • Poco control de sí mismas/os
  • Dificultad para concentrarse
  • Bajo aprovechamiento escolar
  • Deserción escolar
  • Dependencia
  • Abandono del hogar siendo jóvenes
  • Propensión a la adicción a drogas y alcohol
  • Comportamiento sexual prematuro
  • Ideas o intentos de suicidio


¿POR QUÉ SE MANTIENEN?

A nadie le gusta ser golpeada/o ó maltratada/o.  Todas las mujeres tenemos
derecho a una vida digna en un ambiente seguro y sano.  Sin embargo, muchas
veces nuestras circunstancias y las ideas que hemos aprendido sobre nuestro rol,
como mujeres en la sociedad, nos dificultan tomar la decisión de romper con una
relación de maltrato.

Algunas de las razones expuestas por muchas mujeres para mantenerse en una
relación de maltrato:

  • No romper la familia y alejar a las/os hijas/os del padre
  • Falta de recursos económicos: vivienda, trabajo, educación, etc.
  • Miedo a que la persona agresora la persiga, la agreda o la mate
  • Sentido  de impotencia y desvalidez
  • No saber qué hacer
  • Creencias religiosas sobre el matrimonio
  • Exigencias familiares
  • Pensar que toda relación de pareja conlleva esos problemas
  • Esperanza de que la relación mejore
  • Falta de apoyo de la comunidad, iglesias y gobierno